El orgullo

El orgullo nos ciega a muchas cosas que serían profundamente beneficiosas; para una mente orgullosa, aceptarlas sería inferir que estamos equivocados. Cuanto más poderosos realmente seamos interiormente, más flexibles nos volveremos, por lo que estaremos abiertos a todo lo que es beneficioso. El orgullo nos impide ver lo que es totalmente obvio.

La gente muere por miles a causa del orgullo. Ellos literalmente renuncian a su salud y a la vida misma. Los adictos y alcohólicos se encaminan hacia su muerte a causa de la inherente negación del orgullo: “¡Otra gente tiene el problema,no yo!” El orgullo nos impide reconocer nuestras propias limitaciones y aceptar  la ayuda que necesitamos para superarlas. Nuestra soberbia nos aísla.

Fragmento: Alegría y gratitud.  Dejar ir: el camino de la entrega. Autor:  Dr. David R Hawkins

Realmente no es tan difícil reconocer nuestras limitaciones y trascenderlas de verdad, si bajamos la guardia, si dejamos de sentirnos amenazados ante todo, incluso ante nosotros mismos. No es necesario tener siempre la razón.   ChL

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