Meditar para aquietar la mente

Cuando el Maestro invitó al Gobernador a practicar la meditación, y éste le dijo que estaba muy ocupado, la respuesta del Maestro fue:

“Me recuerdas a un hombre que caminaba por la jungla con los ojos vendados y que estaba demasiado ocupado para quitarse la venda”.

Cuando el Gobernador alegó su falta de tiempo, el Maestro le dijo:

 “Es un error creer que la meditación no puede practicarse por falta de tiempo. El verdadero motivo es la agitación de la mente”.

Fragmento: La oración de la rana (1). Autor: Anthony de Mello. Editorial Sal Terrae – Santander 1988 – 7 edición (1991).

La mente puede encontrar cualquier excusa con tal de no permitirnos aquietarla. El motivo es que entonces podríamos asumir el mando y encontrar el verdadero camino hacia la paz interior. ¿Quién la escucharía entonces en su incesante verborrea?  ChL

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s