Palabra de asno

Un vecino fue a visitar a Nasrudín para pedirle que le prestara su asno.

–        Lo lamento – dijo – pero ya lo he prestado.

En cuanto acabó de decir ésto, el asno – que estaba en el establo – comenzó a rebuznar.

–          Pero, si puedo oír a tu asno que rebuzna ahí dentro.

Mientras le cerraba la puerta en la cara, Nasrudín replicó con dignidad:

–        Un hombre que cree en la palabra de un asno más que en la mía no merece que le preste nada.

Cuento tradicional sufí.

¿Elegimos bien a quién creer?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s